El próximo 15 de enero se cumplen dos años de la desaparición de Lorenza Cano Flores, buscadora de Salamanca que fue secuestrada en su propio domicilio por un grupo criminal.
Aquella tarde de domingo, en la colonia El Cerrito, la violencia irrumpió en su hogar, su esposo Miguel y su hijo Miguel Ángel fueron asesinados al intentar impedir que se llevaran a Lorenza, desde entonces y hasta ahora, se desconoce su paradero.
Lorenza, desde el año 2018 buscaba a su hermano Francisco Cano, privado de la libertad por hombres armados. Su vida se había convertido en una lucha constante por encontrarlo, sumándose a los colectivos de búsqueda que recorren terrenos baldíos y fosas clandestinas en Guanajuato.
La Fiscalía asegura que las líneas de investigación continúan abiertas, aunque reconoce que aún deben agotarse todas las posibilidades que conduzcan a su localización. Hoy, dos años después, Lorenza Cano Flores sigue sin ser localizada, su nombre se repite en marchas, veladoras y mantas que exigen justicia a las autoridades de los tres niveles de gobierno.






























