El aumento en los recibos de agua emitidos por el Comité Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Salamanca (CMAPAS) ha generado un notable descontento entre la población salmantina.
Los usuarios señalan que las nuevas tarifas no corresponden con el incremento salarial ni con los ajustes del índice nacional de precios al consumidor, lo que convierte el pago del servicio en una carga difícil de sostener para las familias de zonas populares.
Habitantes han denunciado que, pese al alza en las tarifas, el servicio no muestra mejoras, pues las tuberías presentan fallas, el agua llega con impurezas y en algunos casos se han realizado cambios de medidores sin previo aviso, lo que ha derivado en cobros inesperadamente altos.
Vecinos relatan que, aun después de pasar días sin agua, los recibos llegan con las mismas cantidades, lo que les parece una injusticia y un abuso. En algunos hogares, las cuentas han alcanzado cifras superiores a los mil pesos, un incremento que se considera desproporcionado y que ha generado indignación.
La ciudadanía interpreta estas medidas como parte de una política de recaudación de recursos que se suma a otros incrementos municipales, como el predial o la cuota en la guardería del DIF. Salmantinos piden a las autoridades reflexionar respecto a la postura que se encuentran tomando en las últimas semanas, pues el lema de «no puede haber gobierno rico con pueblo pobre» les está quedando muy lejano a la realidad que hoy en día la ciudadanía percibe.






























