Treinta mil homicidios dolosos se han registrado en los últimos 10 años han convertido a Guanajuato en uno de los líderes de la violencia a nivel nacional.
Bajo gobiernos panistas, el estado de Guanajuato acumula una cifra que lo coloca de manera constante en los primeros lugares de asesinatos en México, esto de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Para las familias que han perdido a sus seres queridos, las explicaciones que brinda el gobierno del estado no alcanzan, lo que queda es el vacío, la impunidad y la sensación de vivir en un territorio donde la muerte se ha normalizado y las autoridades han perdido el control del territorio.
En ciudades como Salamanca, León, Irapuato y Celaya, las ejecuciones se han vuelto parte del día a día, balaceras constantes en colonias populares, cuerpos abandonados en caminos rurales y asesinatos a plena luz del día sobre la vía pública, son una constante desde hace años.
El PAN, que gobierna Guanajuato de manera ininterrumpida desde el año 1991, enfrenta una crisis en materia de seguridad. La sociedad guanajuatense espera resultados en materia de seguridad, pues la situación parece haber rebasado a las instancias de seguridad del estado.






























