A pesar de los mensajes oficiales sobre avances en materia de seguridad, las cifras de robo de vehículos en Salamanca evidenciaron que 2025 cerró con un incremento significativo en comparación con 2024, particularmente en los robos cometidos con violencia, dejando en entredicho la efectividad de las acciones municipales para contener este delito.
Durante enero a noviembre de 2025, el robo de vehículos de cuatro ruedas con violencia alcanzó 194 denuncias, cifra superior a las 159 registradas en el mismo periodo de 2024. Esto representó un incremento de 35 casos, confirmando una tendencia al alza en uno de los delitos que más riesgo representa para la ciudadanía.
En 2024, los meses con mayor incidencia de este delito fueron noviembre con 31 casos, septiembre con 20 y enero con 18. Sin embargo, en 2025 la violencia se mantuvo constante a lo largo del año, con aumentos aún más marcados en julio con 39 casos, enero con 27 y septiembre con 20, sin que se observara una reducción.
En contraste, el robo de vehículos de cuatro ruedas sin violencia se mantuvo sin cambios, ya que tanto en 2024 como en 2025 se registraron 62 denuncias. No obstante, la distribución mensual mostró que el problema persistió sin atención efectiva.
En 2024, los meses más críticos fueron noviembre y julio, con 8 casos cada uno, mientras que en 2025 la mayor incidencia se concentró en febrero con 10, julio con 9 y marzo con 7.
Uno de los datos más importantes fue el del robo de motocicletas, ya que durante 2024 no se registraron denuncias ante el Ministerio Público por robo de motocicleta, ni con violencia ni sin violencia. Sin embargo, en 2025 la situación cambió de manera alarmante.
En ese año se contabilizaron 34 robos de motocicleta con violencia, todos ellos concentrados de junio a noviembre, periodo en el que el delito comenzó a aparecer de forma constante en los registros oficiales.
Además, el robo de motocicleta sin violencia alcanzó 164 denuncias en 2025, igualmente concentradas de junio a noviembre, con agosto, octubre y noviembre como los meses más críticos, al registrar 30 casos cada uno.
El contraste entre ambos años dejó en evidencia que lejos de contenerse, el robo de vehículos en Salamanca se agravó durante 2025, mientras las autoridades municipales no informaron sobre estrategias claras, operativos permanentes o resultados concretos que explicaran cómo se enfrentará esta problemática.
Las cifras mostraron que a pesar de los discursos oficiales, la inseguridad continuó impactando directamente el patrimonio y la tranquilidad de los salmantinos, sin que se observen hasta el momento acciones contundentes que cambien el rumbo de estos delitos.





























