El automovilismo mundial vivió un momento histórico con sello mexicano. Sergio “Checo” Pérez se convirtió en el primer piloto en la historia en manejar un Fórmula 1 de la marca Cadillac, marcando un hecho sin precedentes en la máxima categoría del automovilismo.
El acontecimiento tuvo lugar en Silverstone, Inglaterra, un circuito emblemático considerado la cuna de la Fórmula 1, donde se disputó el primer Gran Premio de la historia. En ese mismo escenario, Cadillac presentó su primer monoplaza de F1, y fue el piloto mexicano quien tuvo el honor de estrenarlo.
El momento no solo representa un avance importante para la marca estadounidense dentro de la Fórmula 1, sino que también refuerza la relevancia internacional de Checo Pérez, quien suma otro capítulo histórico a su carrera deportiva.
La imagen del piloto mexicano al volante del nuevo monoplaza recorrió rápidamente el mundo, despertando entusiasmo entre aficionados






























