La organización criminal venezolana conocida como Tren de Aragua ha comenzado a extender su presencia en distintos municipios de Guanajuato, entre ellos León, Irapuato, Moroleón y Uriangato, donde su principal actividad estaría relacionada con la trata de personas y la explotación de migrantes, de acuerdo con especialistas en seguridad.
De acuerdo con información publicada por MILENIO, este grupo de origen sudamericano opera actualmente en al menos 11 estados del país, aprovechando las rutas migratorias que atraviesan México de sur a norte para instalar células y ampliar su influencia.
El especialista en seguridad nacional, terrorismo e inteligencia, Gerardo Rodríguez Sánchez Lara, explicó que la expansión del Tren de Aragua en territorio mexicano está directamente vinculada al flujo migrante, particularmente de personas provenientes de Sudamérica.
Según detalló, esta organización se mueve principalmente en corredores utilizados para el tráfico de personas, lo que ha facilitado su llegada a estados del centro del país como Guanajuato, Estado de México, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí, Coahuila y Nuevo León, además de entidades del norte y sur.
Rodríguez Sánchez Lara señaló que en México ya se ha documentado la participación del Tren de Aragua en diversos delitos, entre ellos explotación de mujeres, trata de personas, extorsión, cobro de derecho de piso, tráfico de drogas y tráfico de migrantes, en varios casos en coordinación con grupos criminales locales, lo que les permite operar sin levantar demasiada atención.
Por su parte, el analista en seguridad David Saucedo explicó que la presencia de esta organización varía según el municipio. En el caso de León, indicó que las actividades se concentran principalmente en la extorsión y supervisión de migrantes, mientras que en Irapuato los integrantes del grupo operan cerca de las vías del tren, donde facilitan el paso de migrantes y presuntamente sobornan a autoridades locales.
Saucedo advirtió que, además de cobrar cuotas por permitir el paso por ciertos territorios, la organización recluta a jóvenes de entre 15 y 25 años en situación de vulnerabilidad, quienes son utilizados con fines de explotación sexual. También señaló que algunos migrantes son utilizados como transportadores de droga, conocidos como “mulas”, para mover estupefacientes a lo largo de las rutas migratorias.
En el caso de Moroleón y Uriangato, el especialista detalló que el Tren de Aragua funge como distribuidor de cocaína tanto para grupos criminales, además de apoyarse en estos grupos para ejercer la trata de personas y la explotación sexual.
Este jueves, MILENIO informó que la organización venezolana no opera como un cártel independiente, sino mediante alianzas tácticas con grupos locales, funcionando como una especie de outsourcing criminal, en el que aporta su experiencia en tráfico de personas, extorsión a migrantes y explotación sexual, mientras se apoya en estructuras ya existentes en cada región.
La información ha encendido alertas entre especialistas, quienes advierten que la presencia de este grupo representa un riesgo creciente para comunidades donde el fenómeno migrante y la criminalidad ya se encuentran entrelazados, particularmente en estados como Guanajuato.






























