El estado de Guanajuato se posicionó en el primer lugar nacional de hospitalizaciones por intoxicación aguda de alcohol, con miles de personas que terminaron la celebración conectadas a sueros y bajo la mirada preocupada de médicos y familiares.
Lo que comienza como convivencia y música se transforma en un traslado de emergencia, con síntomas que van desde vómitos persistentes y deshidratación hasta pérdida de conciencia y riesgo respiratorio.
En ciudades como Salamanca, León, Celaya e Irapuato, los hospitales reportan ingresos diarios de jóvenes y adultos que no supieron decir basta. La cifra crece año con año, dejando en evidencia que las campañas de prevención no han logrado frenar el exceso.
Los especialistas advierten que la intoxicación aguda puede dejar secuelas en hígado, riñones y sistema nervioso, además de aumentar la vulnerabilidad a accidentes y episodios de violencia, detrás de cada caso hay una historia de exceso, un traslado en ambulancia y una lección que aún no termina de aprenderse.
Las entidades gubernamentales que regulan la salud, recomiendan ante una congestión alcohólica, llamar al sistema de emergencias 911, mientras esperan el arribo de una unidad médica, poner de lado (Posición Lateral de Seguridad – PLS) para evitar que se ahogue con el vómito, no inducir el vómito y mantener abrigada y vigilada a la persona, intentar mantenerla alerta, darle líquidos claros y alimentos ligeros y evitar darle más alcohol o cafeína.
En cuanto a los padres de familia, la recomendación para hablar con su hijo sobre el alcohol, es mantener la calma, no juzgar y escuchar activamente, centrándose en su salud y seguridad, no en castigos, buscando momentos oportunos y manteniendo la comunicación abierta y frecuente, expresando sus preocupaciones sobre los riesgos sin culpar, y buscando ayuda profesional si es necesario.





























