La calle Maravillas, en Salamanca, se ha convertido en un punto de riesgo vial en donde los accidentes son parte de la rutina del día a día.
Vecinos y comerciantes de la zona, aseguran que en este tramo ocurren más de cuatro percances graves cada mes, lo que los obliga a salir de sus viviendas y negocios para auxiliar a los afectados, mientras llaman al sistema de emergencias 911 en busca de apoyo por parte de las autoridades y de Cruz Roja Mexicana.
El tramo, que conecta la colonia La Gloria con El Cerrito y prolonga la vía de Comunicación Norte, es un claro ejemplo de lo que los habitantes consideran una falta de cultura vial en la ciudad, pues automovilistas no ceden el paso a peatones ni a vehículos que intentan incorporarse desde las laterales, ciclistas que ignoran las reglas de preferencia y motociclistas que circulan por la ciclovía, califican esta vialidad como un peligro para todos pero principalmente para los peatones a la hora de querer cruzar.
Desde 2024, los vecinos han ingresado al menos nueve oficios dirigidos a distintas administraciones municipales solicitando la instalación de reductores de velocidad. Sin embargo, pese a la insistencia y a la evidencia de la alta incidencia de accidentes, las autoridades de tránsito no han atendido la demanda.
La comunidad insiste en que la colocación de topes es una medida urgente para frenar la velocidad de los vehículos y evitar que la calle Maravillas siga siendo una de las vialidades más peligrosas del municipio para caminar y transitar.































