Comerciantes de diferentes zonas del municipio dieron a conocer que actualmente y desde el año pasado, las ventas no han sido positivas y por el contrario, se mantienen constantemente a la baja sin importar que se trate de productos alimenticios.
Al respecto, compartieron que en ocasiones solo consiguen juntar lo necesario para volver a resurtir, pero hay ocasiones en que ni siquiera pueden hacerlo.
«Lo hemos visto muy difícil y nos la hemos visto muy, ahí están ellas que le digan, que a veces no tenemos ni para las cosas porque no hay ventas»
Aseguran que esta situación se debe a que prácticamente no hay dinero suficiente para cubrir los gastos, además del incremento de precios en algunos productos, añadido a la falta de seguridad que, afirman, ha puesto freno a la afluencia de gente en las calles.
«Pues a las dos cosas, yo creo que ya la gente. No hay dinero, no rinde el dinero y aparte todo está bien caro y aparte la gente tampoco ya no quiere salir. De hecho ves, está sola la calle»
Aseguran que a pesar de que antes sus ventas eran mucho más altas, ahora lo máximo que pueden llegar a sacar
son cifras superiores a los 1,000 pesos, hablando únicamente en el tema de la comida, lo que deja ver la situación por la que se está atravesando actualmente en el tema comercial.
«Pues mira en un día bueno, varía de 1,000 a 1,200 y en un día solo como hoy, pues sí, los 500 pesos, pegándole a los 600»
Es importante mencionar que en la actualidad, el salario mínimo para un guanajuatense es de $315 pesos el día, en donde muchos cuentan con un servicio médico básico, mientras que los comerciantes no, lo que complica aún más su situación no solo económica, sino también de salud, pues aunque ellos trabajan en ocasiones más de 8 horas, hay días en los que ganan menos que lo establecido como mínimo, pues deben resurtir sus negocios, complicando significativamente su crecimiento y fortalecimiento económico.
Ante la situación, hacen un llamado, sobre todo a la ciudadanía, para que se sigan acercando a los comercios locales y ayuden a que las tiendas grandes no sean un impedimento para poder conservar su sustento.

































