En el mercado Tomasa Esteves de Salamanca, los comerciantes de frutas y verduras advierten que la inflación ha encarecido de manera considerable los productos entre 2025 y 2026.
El jitomate, que antes se conseguía en cajas de 500 pesos, hoy alcanza precios de hasta de mil 400, reflejando una escasez que impacta directamente en las ventas y en el bolsillo de los consumidores.
El chile serrano y la cebolla también muestran incrementos, mientras que la papaya pasó de $15 a $25 por kilo. El melón chino y la pera se han encarecido, y aunque la sandía se mantiene accesible por temporada, otros productos como el aguacate en cuaresma y las uvas importadas disparan sus precios, en el caso de la caja de uva americana ronda los mil 400, frente a la nacional que se vende en 100 pesos el kilo.
El pepino, que en 2025 llegó a costar hasta 50 pesos el kilo, hoy se encuentra en 20, mostrando la variabilidad de los precios. Sin embargo, los comerciantes coinciden en que la tendencia general es a la alza, impulsada por factores como gasolina, salarios y costos de operación.
Al comparar con años anteriores, recuerdan que 2022 fue el mejor en ventas y ganancias, aseguran que desde 2023 se ha encarecido la canasta básica, lo que limita la capacidad de las familias para acceder a alimentos esenciales y aunado a esto no les ayuda en lo absoluto la inseguridad que se vive en la periferia del recinto comercial, en donde se han registrado múltiples ejecuciones en los últimos años.




























