Detrás de cada perro rescatado hay una historia de abandono, enfermedad o maltrato, pero también hay personas que todos los días dedican su tiempo, esfuerzo y recursos para ofrecerles una segunda oportunidad. Ese es el trabajo que realiza Ami-Dog en Salamanca, que actualmente continúa solicitando el apoyo de la ciudadanía para poder seguir atendiendo a decenas de animales.
Gabriela Cisneros, integrante de la organización, recordó que el apoyo de la comunidad es fundamental para que el refugio pueda continuar funcionando, ya que las necesidades son constantes y los gastos nunca se detienen.
“Que nos sigan apoyando. El apoyo no solamente puede ser económico, también puede ser en especie, ya saben, yo como les comento, estos chaparritos comen todos los días”
Explicó que muchas personas piensan que únicamente las donaciones monetarias pueden ayudar, sin embargo, el alimento, artículos de limpieza, medicamentos y otros insumos también representan una ayuda invaluable para los animales que se encuentran bajo resguardo.
“Del alimento que ustedes gusten donarnos, nosotros aquí nos hacemos bolas”
Además de los recursos materiales, la asociación también requiere manos dispuestas a colaborar. El trabajo diario implica traslados, limpieza, atención de los animales y múltiples actividades que permiten que el refugio continúe operando.
“En la manera que nos puedan apoyar. Siempre ocupamos personas que nos apoyen de alguna manera en refugio, en traslado, en… como sea”
La integrante de Ami-Dog destacó que cada persona puede contribuir desde sus posibilidades, pues cualquier apoyo, por pequeño que parezca, puede marcar una diferencia importante en la vida de un animal rescatado.
Por ello, hizo un llamado a la población salmantina para sumarse a esta causa y continuar fortaleciendo el trabajo que la asociación realiza desde hace años en favor de los animales en situación de vulnerabilidad.
“Hacer el llamado a la ciudadanía, en la manera que gusten aportarnos, ayudarnos, colaborar con nosotros, recordar que somos Ami-Dog y seguimos trabajando por el bienestar de los animales.”
Mientras cientos de perros y gatos siguen esperando una familia o una nueva oportunidad de vida, asociaciones como Ami-Dog continúan enfrentando el desafío de mantener sus labores con recursos limitados. Sin embargo, aseguran que el apoyo de la ciudadanía ha sido clave para seguir adelante y demostrar que la empatía puede transformar la historia de quienes no tienen voz para pedir ayuda.





























