Han pasado dos años, pero para las familias de las víctimas del ataque al anexo de la colonia El Rosario, el tiempo no ha conseguido borrar el dolor.
Este sábado, familiares de las personas asesinadas en aquel ataque salieron nuevamente a las calles de Salamanca. No lo hicieron solamente para recordar a quienes ya no están, sino también para exigir que sus nombres no queden en el olvido y cuestionar el silencio que aseguran, han encontrado por parte de las autoridades.
La marcha comenzó en la calle Ébano, en la colonia Bellavista, y avanzó hasta el Jardín Principal, donde las familias volvieron a levantar la voz por sus seres queridos.
Uno de los reclamos más fuertes es la falta de información sobre la investigación.
Familiares de una de las víctimas, señalaron que durante estos dos años la Fiscalía no les ha informado sobre avances en el caso, añadiendo que la investigación parece haberse quedado lejos de las respuestas que necesitan.
Para quienes perdieron a sus familiares, el aniversario no es una fecha más en el calendario.
Es regresar al miedo, recordar lo ocurrido y enfrentarse nuevamente a una ausencia que permanece.
Dos años después, sus familiares siguen sin volver a casa. Y sus seres queridos siguen esperando algo tan básico como una respuesta.
Durante la marcha también hubo un llamado a dejar atrás el estigma contra las personas que enfrentan problemas de adicción.
Las familias recordaron que quienes se encontraban en el anexo estaban intentando recuperarse y reconstruir sus vidas.
Por eso, además de justicia, los familiares pidieron mayor seguridad para los centros de rehabilitación, para que ninguna otra familia tenga que vivir una tragedia similar.

































