El cierre de la calle Andrés Delgado, en la zona Centro de Salamanca, ya genera preocupación entre los comerciantes que tienen sus negocios en esta vialidad.
La calle permanecerá cerrada debido a una obra de rehabilitación que contempla la intervención de 179 metros, entre López Rayón y Benito Juárez. Los trabajos incluyen pavimento, banquetas, infraestructura hidráulica, drenaje, alumbrado y mobiliario urbano, con un gasto de 14 millones 156 mil 484 pesos. Sin embargo, de acuerdo con lo previsto, la obra concluiría en marzo de 2027.
Para los comerciantes, uno de los principales problemas empieza a ser la reducción en el paso de vehículos y personas, algo que aseguran, afecta directamente sus ventas.
Uno de ellos explicó que desde el inicio del cierre ya perciben una disminución importante en el movimiento de la zona:
«Sí, nos afecta un 80% ya no hay flujo de vehículos, ya no hay flujo de gente para hacer comercio»
La preocupación aumenta porque los negocios tienen gastos que deben seguir pagando aunque disminuya el número de clientes.
«Tenemos gastos, tenemos compromisos y pues nomás no, no vemos por dónde vamos a solventar esos gastos»
Daniela, otra de las comerciantes de la zona, señaló que el cierre también afecta la visibilidad de los negocios y dificulta que algunos clientes puedan detenerse rápidamente para recoger sus pedidos.
«Si tenemos menos visibilidad y muchos clientes que pasaban rápidamente por sus pedidos ya no lo pueden hacer»
Y conforme avance la obra, los comerciantes temen que las condiciones sean todavía más complicadas, especialmente cuando los trabajos lleguen directamente frente a sus establecimientos.
«Lo que ahorita nos tiene más preocupados es ahora sí que cuando la obra venga hacia nosotros que nos vallen, que no tengamos visibilidad»
Para quienes tienen empleados y dependen completamente de sus negocios, el problema no se limita solamente a las ventas. También están los gastos fijos que deben cubrir cada mes.
«Al final ni las rentas ni los servicios nos van a esperar. Tenemos empleados que ahora sí que vivimos todos de estos locales, de nuestro trabajo, de la comida»
En el caso de los negocios de comida además, existe preocupación por las condiciones que generará la propia construcción, principalmente por el polvo que pueda entrar a los establecimientos.
«Nosotros nos dedicamos al restauranterismo entonces pues el polvo que se va a afectar
Además de la reducción de clientes, otro de los problemas que prevén es el polvo y las dificultades para circular por la zona mientras avanzan los trabajos.
«Sí, claro que nos va a afectar en todo lo que es polvo, lo que es vialidad, y pues a todos noso va a afectar»
«Sería también mucho el tema del polvo, ya que todo el tiempo hace aire»
Ante esta situación, algunos comerciantes aseguran que buscaron acercarse al municipio para conocer si habría algún tipo de apoyo durante los meses que dure la obra, pero hasta este momento, siguen esperando la visita.
«Yo personalmente mandé a municipio y me comentaron a mi que iban a venir a tratar de apoyarnos, a platicar con nosotros, pero pues hasta ahorita no han venido»
Los comerciantes reconocen que la rehabilitación puede traer beneficios una vez terminada, pero consideran que el tiempo que permanecerá cerrada la calle representa una afectación difícil de soportar para algunos negocios y temen que en algún punto tengan que cerrar definitivamente.
«Yo entiendo que la obra es importante, que va a tener beneficios para todos, pero al final también nosotros… son muchos meses. fuera un mes o fuera un tiempo más corto, a lo mejor lo podríamos sobrellevar más fácil»
Otro de los reclamos de los comerciantes es que, antes del inicio de la obra, no tuvieron un acercamiento directo para conocer cómo se realizarían los trabajos o qué medidas podrían tomarse para reducir las afectaciones a los negocios.
Uno de ellos fue directo al señalar que no hubo comunicación con los comerciantes:
Según explicó, los comerciantes comenzaron a enterarse de la obra principalmente por comentarios entre ellos, antes de conocer oficialmente los detalles.
«No, para nada, no nos toman en cuenta»
«Aquí entre vecinos empezó el rumor y pues ya, se concretó»
«Mira, mientras yo estuve aquí, no. Nunca vi que nadie viniera a preguntar ni nada sobre eso. Yo solamente me di cuenta por la publicación que se hizo en Facebook»
Daniela consideró que una reunión previa con los comerciantes habría permitido conocer las necesidades de cada negocio y buscar alternativas antes de comenzar los trabajos.
«Si se hubieran acercado con nosotros: ‘oigan miren, vamos a hacer una cosa u otra, vamos a poderlos apoyar de esta manera, miren tenemos estas opciones para ustedes, pues entonces hubiera sido mucho mejor»
La comerciante aseguró que, hasta ahora, no recibieron información directamente por parte de las autoridades y que tuvieron que enterarse por las redes sociales y por lo que se comentaba entre los propios comerciantes.
«Ninguna, no tuvimos ningún acercamiento, nos enteramos por medio del que todos en las vías oficiales (redes sociales) y la especulación, esperar a ver qué iba pasando, pero jamás jamás se acercaron a nosotros»
Ante el panorama que enfrentan, los comerciantes plantean distintas alternativas para tratar de mantener sus negocios activos durante el tiempo que dure la rehabilitación.
Daniela explicó que cualquier apoyo económico podría ayudar, pero también pidió que se busquen formas de mantener visibles y accesibles los establecimientos.
«Ahora sí que lo que el gobierno nos pueda ofrecer, si es algún tipo de ayuda económica nos vendría muy bien porque básicamente vamos a dejar de tener circulación, que no nos vallen por completo, o sea que si va a estar la obra no se haga una valla como la que hicieron en la otra calle porque al final de plano ya no nos vamos a ver, que haya la posibilidad de que pongan algunas tablas o así para que los clientes puedan acceder o bien, que nos permitan algún otro lugar para poder estar ejerciendo nuestro trabajo»
Mientras los trabajos avanzan, los comerciantes tendrán que enfrentar varios meses con la vialidad cerrada y con menos circulación frente a sus negocios.
El reto para los negocios de la zona será mantenerse abiertos y encontrar la manera de seguir llegando a sus clientes mientras la obra avanza.
































