La construcción de vivienda de interés social en Guanajuato ha caído drásticamente debido a la escasez de suelo disponible y accesible, sobre todo en el corredor industrial que conecta Salamanca, León, Irapuato, Celaya.
El encarecimiento de los terrenos y los altos costos de urbanización han frenado proyectos que antes ofrecían opciones económicas para trabajadores, empujando a muchas familias hacia la renta o asentamientos irregulares.
El desplome no solo limita el acceso a una casa digna, también profundiza la desigualdad urbana y la desconexión entre el crecimiento industrial y las necesidades básicas de la población.
































