El presidente municipal, Diego «N», fue detenido en un operativo federal que lo señala por presuntos vínculos con la corrupción y la extorsión.
La captura ocurrió fuera del estado, en un despliegue coordinado de fuerzas federales que incluyó a la Sedena, la Marina y la Fiscalía General de la República (FGR). Junto con el alcalde, fueron asegurados tres de sus colaboradores más cercanos, el director de Seguridad Pública, el de Catastro y Predial, y el de Obras Públicas. Todos ellos, según las primeras versiones oficiales, formaban parte de una red que presionaba a empresarios tequileros y comerciantes locales con supuestos cobros ilegales disfrazados de impuestos municipales.
Desde hace tiempo, productores de agave y dueños de fábricas denunciaron que eran obligados a pagar “cuotas” para evitar clausuras o inspecciones arbitrarias. De acuerdo con las autoridades, después de una investigación realizada por parte de la Fiscalía, se vinculó al alcalde directamente con un cártel del estado de Jalisco.
La llamada Operación Enjambre, que también alcanzó a otros presidentes municipales en el Estado de México, busca desmantelar las redes de corrupción que han infiltrado gobiernos locales.































