En Guanajuato la crisis de desapariciones se ha convertido en una problemática social que lamentablemente no deja de crecer en los últimos años.
De acuerdo con el Censo Nacional de Gobiernos Municipales 2025, los reportes de personas desaparecidas o no localizadas tuvieron un incremento superior al 70% en tan solo un año, es decir de 803 casos registrados en 2023 se pasó a mil 376 en 2024, un salto del 71% que refleja la magnitud del problema.
La tendencia se ha mantenido, pues desde 2018 los registros han mostrado un aumento constante, con picos críticos en 2020 cuando se contabilizaron más de 660 desapariciones, y un descenso abrupto en 2021 que más bien respondió a cambios administrativos en la clasificación de los casos. Sin embargo, el repunte de 2023 y 2024 confirma que la problemática se mantiene y se intensifica.
A nivel estatal, la acumulación de casos es alarmante, miles permanecen sin resolución y tan solo en el primer trimestre de 2026 se han sumado 169 nuevos reportes, lo que confirma que la situación sigue activa.
El perfil de las víctimas muestra que la mayoría son hombres, aunque el número de mujeres y menores de edad también ha crecido. En 2025, por ejemplo, se reportaron 237 desapariciones de menores, la mayoría niños, lo que añade un tono aún más doloroso a la crisis.
































