Rubí Ortega, madre de Erika González Ortega, joven secuestrada el pasado 13 de abril, señaló que ni el gobierno municipal ni el estatal le han brindado apoyo o protección.
La mujer comentó que su hija fue sustraída de su domicilio tras un ataque armado en el que resultó herido el novio de la joven, quien horas después falleció en un hospital. Desde entonces, dijo, no ha recibido acompañamiento de las autoridades y únicamente ha tenido contacto con el Ministerio Público para revisar la carpeta de investigación y realizar pruebas de ADN.
La señora Rubí Ortega, recuerda el día de los hechos como el comienzo de su calvario pues, desde ese 13 de abril a la fecha ha sentido una desesperación terrible por no saber el paradero de su hija, sin embargo el ministerio público lo único que le dice es que debe esperar y ser paciente, lo cual no le ayuda en lo absoluto.
De este caso al igual que todos los de desapariciones forzadas en la entidad quedaron a cargo de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato. Las madres buscadoras, familiares y amigos piden respuestas de este y de cada uno de los hechos que se han suscitado en el municipio petrolero, solicitando sean más efectivas las autoridades y se les brinde un mayor apoyo y protección a las víctimas indirectas.































