En Pénjamo, la confianza en la policía municipal se desplomó tras descubrirse que nueve de sus elementos no solo incumplieron con su deber de proteger, sino que presuntamente colaboraron con el crimen organizado.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado informó que los oficiales filtraron información a un grupo delictivo originario de Jalisco, revelando rutas y ubicaciones de personas que terminaron emboscadas y asesinadas.

El caso salió a la luz después de que un ciudadano, detenido y liberado en barandilla, fuera seguido por los policías junto a dos familiares. Los agentes alertaron a los delincuentes, quienes interceptaron a las víctimas y dispararon contra ellas. Una mujer murió en el lugar y dos hombres quedaron gravemente heridos, mientras los policías observaban sin intervenir, limitándose después a acordonar la zona como si fueran primeros respondientes.
La jueza de control determinó que existían pruebas suficientes para procesarlos por homicidio calificado y tentativa de homicidio, dictándoles prisión preventiva. Los ocho oficiales fueron detenidos en un operativo conjunto de la Fiscalía y el Ejército Mexicano dentro de sus propias instalaciones.
Hasta las últimas horas se hablaba de que habrían sido 8 expolicías. Sin embargo, la información más reciente revela que un noveno policía también fue capturado en la CDMX y puesto a disposición de la autoridad judicial. Su situación jurídica estaba pendiente de resolverse en las primeras horas, pero finalmente se confirmó que también fue vinculado a proceso y enviado a prisión preventiva junto con sus excompañeros.
































