Este jueves 13 de agosto, comerciantes de la periferia del mercado Tomasa Esteves denunciaron que los recientes operativos de fiscalización se han aplicado con criterios desiguales.
Señalan que, lejos de ordenar la zona, las medidas han golpeado la economía de familias que dependen de la venta diaria. De acuerdo con los testimonios, personal de Fiscalización llegó acompañado de elementos de Seguridad Pública para retirar un pequeño puesto de verduras, lo que generó inconformidad entre ciudadanos que presenciaron la escena y lo calificaron como un acto intimidatorio.
Los vendedores aseguran que se les exigen pagos elevados, mientras que a otros se les permite continuar sin mayores restricciones, lo que consideran un trato injusto. Comentan que primero se les redujo el espacio de trabajo y después se les desalojó, sin ofrecer alternativas claras para continuar con su actividad.
Para los comerciantes de la periferia de Tomasa Esteves, la fiscalización actualmente en Salamanca parece más enfocada en la recaudación de recursos que en garantizar movilidad y seguridad.
La ciudadanía reconoce la necesidad de mantener libre el paso en la periferia del mercado, pero pide que las acciones se realicen con diálogo y trato humano, evitando el uso de la fuerza pública como primera medida.
































