En la comunidad Sauz de Cruces, al norte de Salamanca, la oscuridad se ha convertido en un problema cotidiano. Cinco lámparas de alumbrado público permanecen apagadas desde hace varios días en tres de sus principales vialidades la Avenida Primavera, Francisco Villa y Emiliano Zapata.
La falta de iluminación ha generado temor entre los habitantes, quienes aseguran que caminar o transitar por esas calles se ha vuelto riesgoso. La penumbra, dicen, incrementa la sensación de inseguridad y los obliga a vivir con miedo.
Vecinos señalan que, pese a los reportes realizados, Servicios Públicos no ha atendido la problemática ni explicado las causas de las fallas. La incertidumbre crece y la exigencia de los vecinos es que se repare de inmediato las luminarias para devolver la tranquilidad y seguridad a la comunidad.































