En los camiones del transporte público de Salamanca, jóvenes raperos suben para ganarse unas monedas de manera honrada, ofreciendo canciones, chistes o incluso dulces y chocolates.
La sociedad salmantina reconoce este esfuerzo como un ejemplo valioso en tiempos en donde la juventud enfrenta tentaciones de dinero fácil en presuntos grupos delictivos. Ciudadanos aseguran que este tipo de acciones demuestra que el trabajo honrado, aunque modesto, es más satisfactorio que andar robando o haciendo cosas peores para obtener recursos.
Los ciudadanos esperan que este ejemplo se replique en más jóvenes, que la creatividad y el esfuerzo sean las guías de todas las personas que buscan salir adelante. Salmantino aseguran que la sociedad mediante sus posibilidades siempre apoyan a las personas que se encuentran en las calles limpiando parabrisas, cantando en locales comerciales, fungiendo un servicio de «viene viene» o ofreciendo algún dulce en lugar de delinquir.
Siempre hay un camino distinto a la violencia y a infringir las leyes aseguran ciudadanos, recalcando que «más vale poco pero bien ganado, que mucho y enlodado».


























