Vecinos y locatarios han denunciado que los animales, en número creciente, representan un riesgo de ataque para quienes transitan por la zona, especialmente adultos mayores y niños.
Los comerciantes aseguran que los canes suelen reunirse en la zona de los maceteros, donde buscan alimento entre los desperdicios y se resguardan debajo de los árboles. Aunque hasta el momento no se ha registrado un incidente grave, la preocupación aumenta ante la posibilidad de que un ataque ocurra en horas de mayor afluencia.
Ante esta situación, habitantes de la zona han solicitado la intervención de las autoridades municipales y de asociaciones protectoras de animales, solicitan que los perros sean capturados de manera segura y canalizados a un programa de adopción, evitando así medidas drásticas que puedan poner en riesgo su vida.
«Son como 9 perros en la calle y son muy agresivos el miércoles como a las 7:20 pm se le dejaron ir a un jovencito de secundaria afortunadamente estuve ahí para espantar a los perros pero ya lo tenían rodeado y listos para morderlo» comentó habitante de la zona.
El Mercado Barahona, uno de los puntos más concurridos de Salamanca, enfrenta así un reto que combina la seguridad ciudadana con la responsabilidad hacia los animales en situación de calle. La solución, coinciden vecinos y comerciantes, debe ser integral: proteger a la población y ofrecer una salida digna a los canes que hoy vagan sin rumbo en sus alrededores.































