Habitantes de la zona reportan que el camión recolector, al compactar los desechos, deja un tiradero de vísceras y restos de pollos en la calle Yuca.
Plumas, sangre, tripas e hígados quedan esparcidos sobre el pavimento, generando un olor penetrante que, con el calor, se intensifica y atrae moscas, convirtiéndose en un foco de infección.
“Ya estamos hartos porque cada tercer día hacen lo mismo. Hemos ido a la base de recolección, lo hemos reportado y hasta les hemos dicho directamente a los muchachos, pero se burlan y lo siguen haciendo. Esto ya parece maldad”, expresó una vecina afectada.
La denuncia refleja el cansancio de los habitantes, quienes hacen un llamado para que las autoridades atiendan el problema y se garantice un servicio de recolección digno, sin riesgos para la salud de los vecinos.































