En una de sus entrevistas más recientes, César Prieto reconoció que el Municipio de Salamanca no cuenta con el recurso necesario para apoyar a los concesionarios del transporte público que sufrieron fuertes pérdidas económicas tras la quema de sus unidades en la comunidad de Cerro Gordo el pasado domingo 22 de febrero.
El alcalde señaló que, ante la falta de recursos municipales, buscará apoyos externos; sin embargo, mientras eso ocurre, quienes enfrentan las consecuencias son los ciudadanos y los propios concesionarios, quienes pese a la situación están obligados a mantener la cobertura total de las rutas.
“Como tal como municipio, no puedo, no tengo el recurso para poderles cubrir la afectación”, declaró.
Prieto explicó que, debido a la falta de presupuesto local, solicitó apoyo a su hermano, el diputado Ernesto Prieto, con el objetivo de gestionar un crédito para los afectados. No obstante, la realidad para los concesionarios no cambia, ya que independientemente de las circunstancias deben seguir prestando el servicio.
“Los concesionarios saben que tienen que cubrir la ruta”, apuntó.
Según lo expresado por el presidente municipal, los concesionarios han buscado quién pueda prestarles unidades para continuar operando; aun así, requieren permisos locales y estatales debido a que se trata de un servicio suburbano. Mientras los afectados intentan adquirir nuevas unidades para restablecer el servicio en beneficio de la ciudadanía, la administración municipal sostiene que no puede brindar apoyo económico por falta de recursos.
Las declaraciones del alcalde han generado cuestionamientos, pues mientras los transportistas enfrentan pérdidas millonarias y los usuarios padecen afectaciones en el servicio, el gobierno municipal reconoce públicamente que no tiene capacidad financiera para responder ante una emergencia que impacta directamente en la movilidad de la población.
































