En la comunidad de Sardina, los vecinos denuncian que sus calles permanecen en condiciones deplorables desde hace décadas, sin que las autoridades municipales los incluyan en proyectos de pavimentación.
A pesar de entregar documentación y solicitudes, aseguran que es como si su comunidad no existiera en los planes de obra pública. Las lluvias recientes han empeorado las calles, las cuales se convierten en cunetas de lodo que dificultan el tránsito de vehículos y hacen casi imposible caminar sin riesgo de caídas. El fango resbaloso no solo ensucia ropa y calzado, también representa un peligro constante para quienes deben desplazarse diariamente.
Los habitantes señalan que en cada administración se anuncian obras de pavimentación, pero Sardinas nunca resulta beneficiada. Además, las precipitaciones suelen dejar a la comunidad sin energía eléctrica por más de 24 horas, lo que provoca que se echen a perder alimentos y medicamentos que requieren refrigeración.
La exigencia de los vecinos es que se atienda una problemática que afecta su salud, su movilidad y su calidad de vida, y que se les reconozca como parte del municipio en las decisiones de obra pública.
































