En Salamanca, padres de familia de la secundaria Alfonso Sierra Partida han manifestado su preocupación por el ingreso de vapeadores al plantel, utilizados de manera clandestina por un grupo de alumnos del turno matutino.
Los testimonios señalan que los dispositivos son sacados dentro de las aulas y escondidos rápidamente cuando ingresan los maestros, lo que dificulta su detección. De acuerdo con lo que han compartido los padres, los jóvenes aprovechan los momentos entre clases para fumar y, pese a la existencia de protocolos de revisión de mochilas, la práctica ha pasado inadvertida.
La exigencia es que la institución investigue y refuerce sus medidas de control, sin poner en riesgo a los estudiantes que han expresado sentirse incómodos con la situación. El llamado también se dirige a las familias para revisar lo que los menores llevan en sus mochilas y hablar con ellos sobre los riesgos de estos artefactos.
Especialistas advierten que el uso de vapeadores en la adolescencia provoca daños graves al cerebro y a los pulmones debido a la nicotina y sustancias tóxicas. La adicción puede generarse rápidamente, afectando la atención, el aprendizaje y el control de impulsos, además de incrementar el riesgo de ansiedad y depresión.
La situación refleja la necesidad de reforzar la vigilancia escolar y la corresponsabilidad de los padres, para impedir que los vapeadores se normalicen en espacios educativos y proteger la salud de los adolescentes.
































