Mariana, joven de 20 años originaria de Irapuato, ingresó al IMSS tras una hemorragia cerebral que derivó en muerte encefálica.
Pese a su estado, especialistas de las UMAE No. 1 y No. 48 ubicadas en el municipio de León, lograron mantener su embarazo durante tres semanas hasta alcanzar la semana 27 de gestación. La cesárea permitió el nacimiento de su hija, quien hoy recibe atención en cuidados intensivos neonatales. Tras ello, la familia decidió donar sus órganos y tejidos, gesto que salvó la vida de cinco pacientes en espera de un trasplante.
El IMSS rindió homenaje a Mariana con una valla de honor, entre aplausos y lágrimas de gratitud. Sus padres la recordaron como una joven alegre y cariñosa, convencidos de que su decisión fue “darle una segunda oportunidad a alguien más”.
Mariana se convirtió en símbolo de esperanza, pues dio vida a su hija y a cinco personas más, dejando un legado de amor y solidaridad dentro de las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social.





























