En Salamanca, un nuevo operativo de madres buscadoras reveló prendas enterradas con manchas de sangre, hallazgo que refuerza la esperanza de localizar cuerpos de personas desaparecidas.
El colectivo insiste en que cada prenda encontrada es una pista que acerca a las familias a cumplir la promesa de regresar a casa a quienes hoy siguen ausentes.
La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas ha sido requerida para garantizar protección y acompañamiento en estas jornadas, que se extienden por horas y exigen condiciones seguras. Las madres denuncian que los tiempos oficiales retrasan la posibilidad de encontrar restos y que, en ocasiones, las autoridades repasan zonas ya trabajadas en lugar de abrir nuevos lugares.
La falta de herramientas adecuadas también ha complicado inspecciones recientes, como la de un pozo señalado por los colectivos, en el cual no se pudieron realizar los trabajos pertinentes, pues las autoridades no llevaban consigo el equipo de búsqueda. El grupo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, junto con Unión Fuerza Guerrera y aliados de León, mantiene un enfoque constante y reclama que su experiencia en campo sea reconocida.
Ante los recientes hallazgos, piden a la Fiscalía y a la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado agilizar sus tiempos, tomarlas en serio y respetar su trabajo, pues en cada hallazgo existe la fe en que pueda convertirse en respuestas y sepultura digna para quienes aún no han vuelto a casa.































