En Valtierrilla, encontrar un lugar para sepultar a un ser querido se está convirtiendo en un problema cada vez más serio. Habitantes de la comunidad advierten que sus dos panteones están prácticamente al límite y temen que muy pronto ya no exista un espacio disponible para despedir a sus familiares dentro de la localidad.
Ante esta situación, pobladores comenzaron a organizarse y reunir firmas para solicitar al Ayuntamiento de Salamanca una solución. Su petición es concreta: ampliar el panteón existente o adquirir un terreno que permita construir uno nuevo, pues aseguran que la capacidad disponible ya es mínima.
De acuerdo con los habitantes, el llamado “panteón nuevo” tendría actualmente menos del 10% de disponibilidad real.
La situación se vuelve todavía más complicada al revisar ambos cementerios. El llamado “panteón viejo”, ubicado en la calle Albino García, se encuentra completamente lleno.
Mientras tanto, en el “panteón nuevo”, localizado en la calle Hidalgo, todavía pueden observarse espacios sin utilizar; sin embargo, muchos de ellos ya tienen dueño, pues fueron adquiridos con anticipación por familias que reservaron gavetas para sus seres queridos.
Es decir, hay lugares que parecen vacíos, pero que en realidad ya no están disponibles.
Por ello, una de las principales propuestas de los habitantes es que el Gobierno Municipal adquiera un terreno contiguo al panteón nuevo y permita su ampliación antes de que el problema llegue a un punto crítico.
Para los pobladores no se trata únicamente de tener dónde sepultar a sus familiares. También defienden una tradición y un sentido de pertenencia: quieren que quienes nacieron, crecieron y formaron su vida en Valtierrilla puedan tener ahí también su última morada.
La alternativa de utilizar el nuevo panteón municipal de Salamanca tampoco convence a muchas familias. Señalan que su ubicación, en la zona poniente del municipio y cerca de la Universidad Tecnológica, representa una distancia considerable desde Valtierrilla.
Esto, aseguran, complicaría no solamente los traslados durante un funeral, sino también algo que para muchas familias forma parte de sus costumbres: visitar constantemente las tumbas de sus seres queridos, llevarles flores y mantener vivo su recuerdo.
Por ello, los habitantes insisten en que la problemática debe atenderse antes de que se agoten por completo los últimos espacios disponibles y alguna familia tenga que enfrentar, además de la pérdida de un ser querido, la incertidumbre de no saber dónde podrá sepultarlo.
Valtierrilla, conocida como el “Diamante Verde” por su producción de nopal y con una población aproximada de 13 mil habitantes, enfrenta ahora una necesidad que sus pobladores consideran urgente.
Las firmas ya comenzaron a reunirse. Ahora esperan que su petición sea escuchada y que las autoridades municipales encuentren una solución para ampliar la capacidad de sus campos santos, antes de que en Valtierrilla ya no quede lugar para despedir a sus muertos.
































