El colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos decidió dar un giro a su labor y llevarla más allá de los campos de búsqueda.
Ahora, las madres recorren los anexos de la ciudad con una campaña de prevención a la desaparición, convencidas de que la lucha no solo debe centrarse en localizar cuerpos, sino en evitar que las historias de ausencia se repitan.
La dinámica, inspirada en los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos, se desarrolla en cuatro tiempos durante dos horas y media. Primero, las buscadoras se presentan y explican quiénes son y qué las mueve. Después, sensibilizan a los internos con testimonios reales de madres que aún esperan a sus hijos o que ya los encontraron sin vida.
El impacto, de acuerdo con las madres, es doble, ya que los anexados escuchan lo que puede ocurrir si no cambian actitudes y vicios, así como las propias buscadoras encuentran en la narración un desahogo emocional que rara vez tienen, pues las autoridades solo les preguntan datos técnicos y nunca su sentir.
La intención, aseguran, es empezar a erradicar las desapariciones y no solo encontrar a las personas desaparecidas. Al llevar este mensaje a jóvenes en recuperación, buscan que comprendan el dolor que dejan en sus familias y que, al escuchar las historias de quienes buscan a sus hijos, se genere conciencia sobre la importancia de transformar conductas.






























