Semana tras semana, los titulares de los medios de comunicación se llenan de cifras de homicidios, enfrentamientos y asaltos, mientras la población vive entre la resignación y el miedo, sin que las autoridades entreguen cuentas claras y, sobre todo, resultados en materia de seguridad.
El abogado y analista César Gutiérrez Priego lo resume con claridad: “Guanajuato no necesita más discursos sobre quién tiene la culpa de la violencia, necesita una realidad más simple, como lo es que quien debe investigar, investigue, que quien debe prevenir, prevenga, y que quien debe coordinar, coordine.”
Mientras tanto, las autoridades estatales y federales han caído en un juego de aventarse las responsabilidades. Unos señalan a la Fiscalía, otros al gobierno estatal, otros más al federal, el resultado es un círculo vicioso donde la culpa se reparte como si fuera un balón de fútbol, pero nadie asume el papel de portero que detenga la tragedia y regrese la tan ansiada paz.
De acuerdo con ciudadanos, Guanajuato no necesita más explicaciones, sino que requiere que cada institución cumpla con su deber. Porque mientras las culpas se reparten, la violencia sigue avanzando, y la ciudadanía permanece atrapada en la incertidumbre.
































