La historia de Don Arturo y su familia es la de muchos salmantinos que han trabajado toda su vida sin imaginar que con el paso de los años la salud les cobraría factura. Hoy entre el dolor, la preocupación y esperanza, él y su esposa, la señora Rosa, buscan apoyo para una cirugía que podría cambiar su calidad de vida.
Don Arturo recuerda que su vida laboral vendiendo nieve comenzó desde muy joven, siguiendo el ejemplo de su padre, quien le enseñó el oficio que durante años le permitió salir adelante.
“Yo empecé muy joven, tendría como unos 20 años cuando empecé a laborar, pues por parte de mi papá, mi papá fue el que empezó primero y seguí yo”
Con el tiempo, el esfuerzo físico constante empezó a pasarle factura, por lo que, actualmente enfrenta serios problemas en la cadera, una situación que limita sus movimientos y le impide trabajar como antes.
“Nada más que pues mi problema, pues es de… ahorita lo que tengo es pues problema de la cadera, tal vez fue por el exceso de trabajo, descuido que de joven uno no se cuida. Ya me pasó una vez en la pierna derecha y ahora en la pierna izquierda”
La necesidad de una nueva operación es urgente, pues hace seis años ya fue intervenido de la cadera en el costado derecho, pero ahora el dolor se ha trasladado al lado izquierdo, por lo que para poder recuperar su movilidad requiere una cirugía cuyo costo asciende a 125 mil pesos, una cantidad que está fuera de su alcance.
“Lo que trato es buscar el apoyo de la gente, pues que me apoyé en eso para poder caminar, poder… porque pues ahorita ya no”
Su esposa, la señora Rosa, comparte la preocupación que viven como familia. Explica que aunque han intentado cuidar sus ahorros, la situación económica del hogar y los gastos diarios complican poder cubrir una operación de ese costo.
“Fue algo que lo pensamos mucho, tanto mi esposo como yo y pues veíamos que lo poquito que tenemos, en vez de que se haga más, se hace menos porque pues también hay gastos aquí en la casa, tenemos gastos con nuestra pequeña que tenemos a nuestro cargo y hay muchas cosas que quisiéramos no tocar ese colchoncito que tenemos, pero no podemos también limitarnos a no comer, a no vestir, a no calzar, a no tener lo necesario para nuestra niña”
La familia recuerda que en el pasado ya han recibido apoyo de personas solidarias, algo que hoy les da fuerza para volver a pedir ayuda y confiar en la generosidad de la comunidad.
“Hace un tiempo nos apoyó mucha gente de muy buen corazón, mi esposo es muy estimado aquí en Salamanca y confiamos primeramente Dios en Dios nuestro señor y la bondad de la gente”
Más allá del dolor físico, Don Arturo extraña su rutina, su trabajo y el trato con la gente. Su esposa cuenta que él suele recordar con cariño a sus clientes, a quienes ha atendido durante años.
“Luego me platica y me empieza a decir que extraña su trabajo, a las personas que estima. Yo sé que a mucha gente pues le gusta su nieve de él. Quiero seguir adelante, dice, por mis clientes, los quiero mucho, los aprecio, a todos mis clientes que recuerdo desde su infancia, ya casados”
Hoy Don Arturo solo busca una oportunidad para volver a caminar con menos dolor y retomar la vida que conoce, aquella que consiste en trabajar, convivir con su gente y seguir adelante junto a su familia.
El apoyo lo estarán recibiendo en la calle Saturno #210, en la colonia El Olimpo o bien, a través del número de cuenta 4152314255052071.
































