Lo que debía ser una ceremonia solemne terminó generando molestia entre padres de familia y docentes. Escuelas y trabajadores del municipio fueron convocados para asistir al acto cívico por el Día de la Bandera en la Plaza Miguel Hidalgo, bajo la indicación de acompañar al presidente municipal, César Prieto.
Desde temprana hora, estudiantes acudieron uniformados y listos para participar. Escoltas formadas, maestros organizando y padres ajustando tiempos para que sus hijos estuvieran puntuales en una de las fechas más representativas del calendario cívico.
Sin embargo, el alcalde no se presentó.
“El día de hoy se citó a distintas escuelas y trabajadores del municipio a «acompañar» al César Prieto al acto cívico por el día de la bandera en la plaza Miguel Hidalgo aun sabiendo del riesgo y los actos de violencia que sacuden el país y para que el Señor NO LLEGARA por » seguridad» en lugar de cancelarlo y evitar exponer a la gente y a los niños no cabe duda te sigue quedando grande el cargo”, refirió testimonio.
La inconformidad no solo se centra en la ausencia, sino en el mensaje que deja. En un contexto nacional donde la seguridad es tema sensible, algunos padres cuestionan la pertinencia de movilizar a menores para un evento que terminó marcado por la falta de quien debía encabezarlo.
Más allá del protocolo, el debate ahora gira en torno a la congruencia, si se convoca, se asume. Y si se trata de honrar símbolos nacio


































