Mientras Salamanca enfrenta una ola constante de asaltos, robo de vehículos y motocicletas, así como homicidios que mantienen a la población en incertidumbre, el gobierno municipal decidió destinar al menos 7 millones de pesos a la compra de un inmueble histórico que además, requerirá una inversión adicional para su rehabilitación.
El presidente municipal, César Prieto, defendió la adquisición asegurando que se trata de una propiedad de alto valor histórico para la ciudad.
“Es un inmueble etiquetado, es una de las joyas arquitectónicas que tiene el municipio parte de nuestra historia”.
Aunque la propiedad llegó a manejarse inicialmente en 10 millones de pesos, el municipio la adquirió en 7 millones; sin embargo, ese monto no contempla el gasto que implicará su restauración, la cual será obligatoria debido a su carácter histórico.
“La intención es evidentemente que se rehabilite, que se intervenga y poder usarlo para la actividad aquí del municipio. Estábamos viendo si turismo o algo que nos permita aprovechar pues la arquitectura y la historia de este inmueble”.
Prieto sostuvo que la compra era una necesidad para la ciudad para fomentar el turismo, mismo que ha ido a la baja derivado del clima de inseguridad que se vive diariamente en Salamanca.
“De que es algo que era necesario para Salamanca, pues ahora sí que no siempre puedes, no siempre el municipio tiene la oportunidad de adquirir una joya arquitectónica e histórica del municipio”.
No obstante, reconoció que el edificio requerirá permisos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, así como la contratación de un proyecto formal para su intervención, lo que representará más gasto público.
“Se requiere rehabilitación. Tenemos que sacar los permisos con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, como es un inmueble catalogado, un inmueble histórico, se tiene que hacer todo lo conducente y si, se está haciendo un proyecto, se va a contratar un proyecto para ver qué intervención se da y el tema es dejarlo en perfectas condiciones para disfrute de los salmantinos”.
La decisión ha generado fuertes cuestionamientos entre ciudadanos que enfrentan diariamente la inseguridad. Comerciantes denuncian asaltos constantes, vecinos reportan robo de vehículos y motocicletas de manera constante y en algunos casos hasta de manera violenta, y los homicidios siguen marcando a la población.
En este contexto, la inversión millonaria en una propiedad que aún necesitará recursos adicionales para su rehabilitación pone sobre la mesa un debate inevitable sobre si son estas las prioridades correctas cuando la principal demanda de la población es seguridad.
Porque sin seguridad, difícilmente puede haber turismo. Y sin paz en las calles, ninguna “joya arquitectónica” garantiza desarrollo para Salamanca.































