En Salamanca, a poco más de una semana de haber sido inaugurada la plancha del tianguis de Las Joyas, comerciantes finalmente pudieron instalarse, aunque no en las condiciones que esperaban.
De acuerdo con los propios vendedores, durante varios días no pudieron colocarse correctamente, ya que el espacio no contaba con postes para sostener sus toldos, algo básico para poder trabajar, sobre todo ante las altas temperaturas.
Aunque el proyecto fue presentado como una mejora para dignificar el comercio en la zona, en la práctica aseguran que el lugar sigue teniendo muchas carencias y no cumple con lo necesario para su actividad diaria.
Además, señalaron que se les está cobrando por servicios como baños, botes de basura y otros apoyos, pese a que en el lugar no hay baños públicos ni contenedores visibles para los desechos.
“Nos prometieron que íbamos a aguantar dos semanas. Nos aguantamos dos semanas y que nos dijeron que en Semana Santa no subía, pero que ya nos subíamos, que ya iban a haber los postes, que ya iban a haber los hoyos y que iban a haber botes de basura y que iban a haber baños ¿cuáles baños y cuáles botes de basura”
Esta situación ha generado molestia entre los comerciantes, ya que no solo trabajan en condiciones complicadas, sino que también tienen que pagar por servicios que no existen.
A esto se suma otro problema: las ventas no han sido las esperadas. Los propios comerciantes aseguran que la falta de condiciones adecuadas también impacta directamente en sus ingresos.
El problema también afecta a quienes visitan el tianguis, pues no cuentan con servicios básicos en un espacio donde hay gran movimiento de personas cada semana.
Mientras tanto, el lugar que buscaba mejorar las condiciones del comercio hoy es señalado por su falta de funcionalidad, dejando dudas sobre si realmente responde a las necesidades de quienes trabajan ahí.
“No hay dinero, aparte de que no hay dinero, no hay venta y uno va a estar trabajando para ellos”
La inconformidad continúa creciendo entre los comerciantes, quienes ahora no solo enfrentan carencias en infraestructura, sino también bajas ventas que complican aún más su situación.
Pese a la molestia que existe entre varios comerciantes por las condiciones del lugar, también hay quienes ovacionan al presidente y a los funcionarios, señalando que gracias a ellos, ya tienen espacios.
«Ahora sí que gracias a nuestro presidente y a nuestro encargado que es el ingeniero de Fiscalización»






























