Integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos encontraron en un cerro de la ciudad de Cortazar un horno clandestino donde, según sus reportes, se ocultaban al menos 19 cuerpos calcinados.
El descubrimiento ocurrió de manera accidental, mientras rastreaban la zona, un compañero quedó atorado en un hoyo, al intentar liberarlo, notaron llantas enterradas y, al removerlas, emergieron restos humanos. Alma Lilia Tapia, representante del colectivo, relató que de ese horno extrajeron ocho cuerpos carbonizados, tan frágiles que se deshacían al tocarlos. Detrás de un cuarto hallaron otro cuerpo enterrado y, en el cerro, más restos que sumaron un total de 19.
El colectivo, que lleva siete años recorriendo municipios como Salamanca, Valle de Santiago, Jaral del Progreso, Cortazar y Villagrán, ha localizado hasta 500 cuerpos en la región. Alma Lilia, quien busca a su hijo desaparecido mientras atendía su negocio, encabeza estas jornadas con la esperanza de dar respuesta a cientos de familias, cabe mencionar que todo este trabajo se realiza sin ningún tipo de apoyo por parte del gobierno municipal encabezado por César Prieto.
El hallazgo en Cortazar se agrega a una larga lista de fosas y sitios clandestinos que han marcado al estado de Guanajuato como uno de las entidades más golpeadas por la violencia.
































