Autoridades municipales realizaron un operativo de supervisión al transporte público en distintos puntos de Salamanca, donde fueron revisadas 12 unidades para verificar sus condiciones generales, documentación y aplicar pruebas de alcoholimetría a los operadores.
De acuerdo con la información oficial, ninguna de las pruebas de alcohol arrojó resultados positivos, por lo que los conductores inspeccionados continuaron con su servicio.
Sin embargo, el número de unidades revisadas ha generado cuestionamientos entre ciudadanos, al considerar que resulta reducido frente a la cantidad de camiones que diariamente circulan por el municipio y a las constantes quejas relacionadas con el servicio, el estado de algunas unidades y la forma de conducir de algunos operadores.
Mientras tanto, usuarios del transporte público continúan señalando la necesidad de que este tipo de revisiones sean más frecuentes y alcancen a un mayor número de unidades para que realmente tengan un impacto en la seguridad y calidad del servicio.































