Tras dos meses de búsqueda, el colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos confirmó la localización sin vida de Erika González Ortega, originaria de Salamanca, en la comunidad de San Salvador Torrecillas, municipio de Villagrán.
El hallazgo se suma a otros casos recientes en la misma zona, que se ha convertido en un punto crítico de hallazgos de personas desaparecidas. La líder del colectivo, Alma Lilia Tapia, explicó que Erika fue identificada de manera parcial por sus tatuajes durante las labores de extracción.
La madre de la joven, Rubí Ortega, denunció que el gobierno estatal no le había brindado apoyo o protección desde el secuestro ocurrido el pasado 13 de abril en la colonia San José, después de un ataque armado en el que resultó herido el novio de Erika, quien horas después falleció en un hospital. Desde entonces, dijo, no recibió acompañamiento de las autoridades y únicamente tuvo contacto con el Ministerio Público para revisar la carpeta de investigación y realizar pruebas de ADN.
A finales de mayo fueron encontrados los restos de Rosa María Ayala Razo, desaparecida en enero, dentro de un pozo agrícola en el rancho El Labrador, donde también se reportaron restos de al menos trece personas más. Asimismo, a principios de junio se confirmó la localización sin vida de José Rubén Águila González, taxista desaparecido en mayo mientras trabajaba.Todos estos casos, al igual que las desapariciones forzadas en la entidad, quedaron a cargo de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato.
Las madres buscadoras, familiares y amigos exigen respuestas y solicitan que las autoridades sean más efectivas, además de brindar mayor apoyo y protección a las víctimas indirectas que enfrentan el dolor de la ausencia de sus familiares.


































