Han pasado dos meses desde aquella noche del 20 de junio que cambió para siempre a las familias de la comunidad de San Juan de Razos.
Era sábado y varias personas se encontraban reunidas en un domicilio de la comunidad cuando, poco después de las 9 de la noche, hombres armados llegaron al lugar y comenzaron a disparar en su contra, dejando inicialmente cinco personas sin vida y dos más lesionadas.
Con el paso de las horas, el dolor aumentó, ya que uno de los jóvenes que había resultado herido murió posteriormente en el hospital, elevando a seis el número de víctimas mortales.
Entre quienes perdieron la vida había algunos adolescentes, lo que hizo todavía más dolorosa la tragedia para sus familias y para toda la comunidad. Las víctimas fueron identificadas y sus familiares comenzaron los difíciles días de despedida.
Después de aquella noche, San Juan de Razos quedó marcado por el silencio y los espacios donde antes había convivencia o reuniones se convirtieron en lugares relacionados con una tragedia que todavía permanece en la memoria de sus habitantes.
La Fiscalía General del Estado inició las investigaciones para tratar de esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y conocer el motivo del ataque.
A dos meses de lo ocurrido, la herida para las familias sigue abierta, porque para quienes perdieron a un hijo, un hermano, un amigo o un familiar, el tiempo no borra lo sucedido. Cada fecha, cada recuerdo y cada lugar puede traer nuevamente aquella noche a la memoria.
Hoy, dos meses después, San Juan de Razos no solo recuerda una masacre, recuerda a seis personas que tenían una vida por delante y que ya no están.
Y para sus familias permanece la duda de si habrá o no justicia por lo sucedido.































