En la comunidad de Los Negretes en Salamanca, a la vuelta del campo de fútbol, vive Pepe, un joven salmantino que a través de TikTok ha logrado conectar con miles de personas gracias a su carisma y la manera en que enfrenta la vida.
Pepe, de 33 años, perdió la vista hace ocho años, a tan solo dos meses de graduarse en la Universidad Tecnológica de Salamanca. Al paso del tiempo aprendió braille y computación para adaptarse a su nueva realidad. Sin embargo, hace dos años sus riñones dejaron de funcionar y desde entonces depende de hemodiálisis en una clínica particular de Salamanca, cada sesión con un costo de mil 500 pesos, sin contar los traslados en taxi desde su comunidad.
La situación se complica aún más porque su madre enfrenta cáncer de mama y cada tres semanas debe viajar hasta León para recibir tratamiento. Mientras tanto, su padre trabaja como albañil y su sobrino mayor, soldador en Michoacán, le ayuda económicamente. En casa viven Pepe, sus padres y su sobrino menor, quienes juntos sostienen la lucha diaria contra la enfermedad y la falta de apoyo institucional.
Pepe sueña con seguir conectando con la gente pues le motiva mucho los buenos comentarios y que sus vídeos en TikTok lo lleven a ser reconocido y monetizar su contenido, no por fama superficial, sino para poder pagar sus tratamientos y ayudar a su mamá en sus traslados médicos.
La familia solicita apoyo económico o en especie, pues desde hace tres meses el DIF Salamanca dejó de surtirles medicinas y el gobierno les ha negado una pensión por discapacidad. La cuenta para apoyarlo se encuentra en su canal de TikTok, a nombre de su sobrino el cual ha sido su soporte para ayudarlo a crear contenido en las redes sociales.






























