Mientras los postes de la calle Ramón López Díaz, lucen letreros municipales que advierten “Prohibido tirar basura”, el suelo se encuentra tapizado de bolsas negras, muebles rotos, electrodomésticos abandonados y montañas de escombro.
Los restos de refrigeradores, lavadoras, pedazos de tablaroca y plásticos se amontonan frente a muros grafiteados, generando una vista de abandono que se ha normalizado. El olor, los animales rastreros y la presencia de materiales de construcción mezclados con basura convierten la zona en un foco rojo de infección que amenaza la salud de quienes transitan diariamente por la zona.
Vecinos señalan que la colocación de letreros no son suficiente, “Son decoración, porque nadie vigila y nadie sanciona”, comenta un habitante de la colonia Bellavista. La acumulación de residuos no solo daña la imagen urbana, también refleja la falta de coordinación entre ciudadanía y las autoridades para mantener limpia la ciudad.
Los comerciantes y vecinos de la zona esperan que las autoridades pasen de la señalización a la acción y se apliquen multas a quienes sean sorprendidos tirando basura, escombro o muebles en este y cualquier otro punto de la ciudad.


































