En la colonia Industrial de Salamanca, sobre la calle Progreso y en la esquina opuesta con Nogal de la colonia Álamos, la señora María Corona enfrenta una situación muy complicada, pues está a punto de ser desalojada del predio donde, con esfuerzo y ayuda, levantó un modesto cuarto de madera y lámina.
En este punto de Salamanca habita junto a su esposo, un hombre de la tercera edad que también padece discapacidad. Sin agua ni luz, sobreviven con lo mínimo, comiendo un día sí y otro quién sabe.
La señora María tiene dificultad para caminar y apoyándose en un palo de escoba que usa como bastón, relata la dureza de su vida y la indiferencia de las autoridades de Salamanca.
El caso de María Corona López, aseguran, es un reflejo de la realidad del municipio, pues quienes más necesitan apoyo son los que menos lo reciben. La señora enfrenta actualmente el desalojo por parte de un presunto dueño del predio donde habita, mientras tanto, la mujer se aferra a la esperanza de que su testimonio despierte conciencia en la comunidad y en las instituciones, haciendo un llamado para que se le brinde la ayuda por parte de las autoridades salmantinas.
































