La violencia familiar en Salamanca no disminuye, sino todo lo contrario, las cifras oficiales muestran un incremento preocupante entre 2024 y 2025.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2024 se registraron los siguientes casos mes por mes: enero 60, febrero 66, marzo 77, abril 99, mayo 113, junio 87, julio 104, agosto 74, septiembre 84, octubre 85, noviembre 94 y diciembre 79.
En total, ese año cerró con 1,022 carpetas de investigación por violencia familiar.
Para 2025, las cifras aumentaron de manera considerable: enero 74, febrero 79, marzo 104, abril 119, mayo 101, junio 113, julio 124, agosto 115, septiembre 96, octubre 115, noviembre 81 y diciembre 108.
El año concluyó con 1,229 casos, es decir, más de 200 denuncias adicionales en comparación con el año anterior.
Los meses más críticos en 2025 fueron abril, julio, agosto, octubre y diciembre, todos con más de 100 casos registrados, lo que refleja una tendencia sostenida de agresiones dentro del entorno familiar.
Mientras estas cifras oficiales confirman que la violencia en los hogares sigue siendo una realidad constante en Salamanca, colectivos y ciudadanos cuestionan la falta de acciones visibles y contundentes para atender a las mujeres violentadas.
En lugar de centrar esfuerzos en fortalecer la prevención, atención psicológica, refugios o políticas públicas con enfoque de género, el municipio ha optado en fechas cercanas al 8 de marzo por organizar conciertos previos para “festejar” el Día de la Mujer, cuando en realidad se trata de una conmemoración que busca visibilizar la lucha por los derechos, la igualdad y la erradicación de la violencia.
Las cifras están ahí, más de mil casos al año no son un número menor, se trata de mujeres, niñas y familias que viven agresiones dentro de sus propios hogares, en un contexto donde la violencia familiar sigue creciendo y donde muchas víctimas continúan esperando respuestas reales más allá de eventos simbólicos.






























