En Salamanca, la Exponopal era un símbolo de identidad y orgullo para la capital mundial del nopal, lamentablemente salmantinos piensan que poco a poco ha ido perdiendo fuerza y brillo, pues el foco lo ponen las autoridades en otros temas de mayor relevancia para su administración.
Salmantinos consideran una lástima cómo las autoridades no han tomado con la seriedad que se debe el evento y cómo no ha evolucionado en lo absoluto, sino que, todo lo contrario ha ido perdiendo fuerza, pues el actual gobierno prefiere destinar recursos a bailes y actividades que generan ingresos inmediatos, mientras las tradiciones que fortalecen la cultura de Salamanca se marchitan.
La promesa de convertir el parador del nopal en un foro artístico y comercial nunca se cumplió, dejando a los artesanos y comerciantes sin el espacio que se les había ofrecido para mostrar sus creaciones y generar ingresos para sostener a sus familias.
Valtierrilla, es la comunidad más grande de Salamanca y corazón de la producción de nopal, se ha convertido en el sostén de esta tradición gracias a la dedicación de su gente, el enojo por la falta de apoyo a la capital mundial del nopal no es nuevo, pues cabe recordar que en la administración pasada, la falta de atención hacia Valtierrilla generó tal molestia que algunos pobladores llegaron a amenazar con aventar huevos y jitomates durante la campaña de reelección de César Prieto, como muestra de su indignación.


































