En Salamanca, los habitantes de la colonia Villa Petrolera viven la misma situación que los vecinos de la colonia 1910 con respecto al colapso del drenaje sanitario.
Con la primera lluvia fuerte de este 2026, las calles pavimentadas, pero sobre todo las sin pavimentar, se convierten en un lodazal oscuro y pestilente, mezcla de aguas residuales crudas, lodos de alcantarillado, materia orgánica en descomposición y tierra, que se extiende por el terreno y dificulta el tránsito. El olor a podrido y la textura pegajosa del lodo representan un riesgo sanitario por la presencia de bacterias como E. coli y Salmonella, además de grasas, aceites y metales pesados.
Los vecinos señalan que, pese a pagar recibos de agua cada vez más altos, que incluyen saneamiento y drenaje, el organismo operador CMAPAS no atiende sus llamados. La exigencia es para que las autoridades municipales y CMAPAS asuman su responsabilidad y actúen de manera urgente, pues la problemática no solo deteriora la calidad de vida, sino que amenaza la salud pública de los habitantes de estas colonias, que así como ellas, hay una gran cantidad en Salamanca que en cada temporada de lluvias viven la misma situación.

































