En Salamanca, el maestro Agripino Aguilar Negrete, pintor plástico con una larga trayectoria, lanzó un llamado a la infancia y juventud para acercarse al arte como una forma de crecimiento personal y social.
Con la pasión que lo caracteriza, recordó una célebre frase de Picasso: “Me tomó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño”, para subrayar la importancia de mantener viva la creatividad y la sensibilidad desde temprana edad.
Agripino, orgullosamente salmantino, explicó que el arte no solo desarrolla habilidades técnicas, sino que convierte a los jóvenes en personas creativas y pensantes. “Es necesario que nos acerquemos al arte porque nos hace sensibles como seres humanos y eso se traduce en una mejora interior al expresarnos en nuestras actividades artísticas”, comentó.
El pintor destacó que el arte abre puertas para insertarse en la sociedad a través de diversas disciplinas, estableciendo un puente de transmisión hacia el entorno. Con esa convicción, invitó a niños y jóvenes a participar en cualquier instancia o institución que promueva la práctica artística, asegurando que él mismo está en la mejor disposición de acompañarlos en ese camino, adjuntando su teléfono celular 4641812998 para quienes deseen recibir asesoramiento.
Agripino Aguilar, con la experiencia de toda una vida dedicada al arte, reafirma que la infancia es el terreno fértil donde la creatividad puede florecer y transformar a la sociedad.
































