A través de información oficial se confirma que la nómina de la Contraloría Municipal para asciende a 4 millones 632 mil 938 pesos anuales.
Este gasto se mantiene a pesar de que la dependencia no ha entregado resultados tangibles en fiscalización o combate a la corrupción.
La estructura está encabezada por una Dirección General con un sueldo mensual de 48,153 pesos, seguida por seis subcontralores que perciben 29,910 pesos cada uno, sumando solo en estos mandos de confianza un gasto de 2.7 millones de pesos al año.
El actual contralor municipal, José Antonio Gutiérrez Serrano, ha sido señalado por acudir a festejos y reuniones particulares del alcalde César Prieto y su familia. Esta situación pone en tela de juicio su imparcialidad y la autonomía del órgano de control, sugiriendo un compromiso en la objetividad necesaria para auditar la administración de quien frecuenta en eventos personales.
El millonario costo de esta oficina contrasta con la falta de sanciones y la estrecha relación social entre el fiscalizador y el fiscalizado.
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