En Guanajuato, el Congreso estatal encendió las alarmas al revelar que 46% de los policías padecen sobrepeso u obesidad, una condición que no solo afecta su salud, sino que también limita su capacidad de reacción y resistencia en situaciones de riesgo.
El diputado Antonio Chaurand Sorzano, presidente de la Comisión de Salud, subrayó que este problema no puede verse únicamente como un asunto médico: “Es un factor que compromete directamente la seguridad de los ciudadanos”.
A su vez, el legislador Rolando Fortino Alcántar Rojas advirtió que la condición física de los agentes incluso puede afectar su certificación, pues las evaluaciones periódicas contemplan aspectos médicos además de la integridad y honestidad.
Los datos son contundentes: de casi 4 mil policías estatales, más de 1 mil 800 presentan sobrepeso u obesidad. El Congreso exhortó a las corporaciones a implementar programas integrales de salud, con nutrición, actividad física y seguimiento médico, para garantizar que los elementos estén en condiciones óptimas de servicio.

































