En Guanajuato, la lucha contra el robo de hidrocarburos ha dejado al descubierto un entramado que involucra no solo a una estructura de estaciones de servicio, sino también a empleados de PEMEX.
El delegado de la Fiscalía General de la República (FGR), Juan Francisco Vera Ayala, confirmó que existen investigaciones abiertas contra personal de la empresa estatal, acusado de facilitar tomas clandestinas en ductos y permitir la operación de gasolineras abastecidas con combustible ilegal.
En León, hace unos meses fueron clausuradas cuatro estaciones que no pudieron acreditar la procedencia del hidrocarburo que vendían. De acuerdo con información oficial, el golpe provocó un efecto dominó, por lo que varias gasolineras en la región optaron por cerrar voluntariamente, temiendo ser alcanzadas por las verificaciones federales.
La clausura de estaciones en colonias como Arbide y Killian dejó al descubierto depósitos clandestinos y pipas cargadas de combustible, reforzando la hipótesis de que el robo de hidrocarburos no es solo obra de grupos criminales externos, sino también de complicidades internas en Pemex. Guanajuato, junto con Puebla y Veracruz, se mantiene entre los estados con mayor número de tomas clandestinas, un fenómeno que ha alimentado la violencia.
La advertencia de la FGR es que el cierre voluntario de estaciones no las exime de rendir cuentas. Todas deberán demostrar que el combustible que vendían provenía de fuentes legales.

































