En Salamanca, la llamada revista mecánica aplicada recientemente a las unidades del transporte público ha dejado más dudas que certezas.
Los usuarios aseguran que el trámite no ha servido para retirar de circulación los camiones y combis que circulan en condiciones deplorables, pese al aumento del pasaje a 12 pesos.
La inconformidad se refleja en la voz de quienes día a día dependen de este servicio. Una usuaria relató que en plena temporada de lluvias viajar en una combi se convierte en un riesgo adicional, pues el agua se filtra por los agujeros del piso, los pies de los pasajeros terminan empapados y los sillones se inundan por las goteras. “Ya no sabemos si nos mojamos más dentro de la ruta o afuera”, expresó, describiendo un trayecto incómodo e insalubre.
Otros testimonios apuntan directamente a los concesionarios. Los pasajeros enfatizan que el problema no recae en los chóferes, quienes trabajan con lo que se les asigna, sino en los dueños de las unidades que aumentan el pasaje sin invertir en mejoras. Ciudadanos señalan que los conductores son obligados a manejar vehículos viejos y deteriorados, exponiendo tanto a ellos como a los usuarios a riesgos constantes.
La petición ciudadana es que la revista mecánica deje de ser un trámite burocrático y se convierta en un verdadero filtro. Los salmantinos piden a las autoridades de movilidad que garanticen seguridad y calidad en el transporte público, pues consideran inadmisible que las unidades sigan circulando en condiciones que ponen en riesgo su seguridad.

































